Articulo
La Princesa no come ni un chusco de pan
“Alguna vez tenía que pasar, y ha pasado”, comenta un escolta al servicio de la Princesa de Asturias refiriéndose a que transcendiera públicamente la pugna del Príncipe con su cónyuge para que ésta abandone la condición de enjuta.
El secreto de pareja dejó de serlo el lunes 26 durante la visita del Heredero y su esposa al Laboratorio de Investigación del Pan (Innopan) en el Parque Científico de Lleida. Allí, Don Felipe ofreció a su amada un chusco de pan con esponjosa miga con ánimo de rellenar sus carnes. Pero como se aprecia en la fotografía del momento, vio rechazado con desdén su ofrecimiento. (+)
Todo ocurrió muy rápidamente. En plena inauguración del citado parque dedicado a ciencia y tecnología agroalimentaria, cuando Sus Altezas entraron a la sala de catas del obrador de Innopan, un golpe de olor a pan recién salido del horno inundó sus principescas pituitarias.
Además, un mostrador con sugerentes y muy diversas clases de pan se ofrecía ante sus ojos. Ante semejantes sensaciones, el Príncipe no pudo evitar su impulso, mostrando a la vista de los allí presentes su interés en que su amada esposa meta en ese cuerpo asturiano algún kilito que le dé más prestancia.
Sólo hay constancia gráfica de su primer intento con un trozo de esponjosa barra. Después volvió a la carga con una rebanada de pan tumaca, para que hiciera honor a su título de Princesa consorte de Girona, y también con un montadito de butifarra.
Todo resultó inútil. Ella se mantuvo en sus trece para desesperación del Heredero al Trono de España.
Juan Carlos Palacio
La Princesa no come ni un chusco de pan
Regístrate ahora (te llevará un minuto). Si ya eres usuario debes iniciar sesión







